Los estadios del desarrollo:


En el desarrollo de un test de inteligencia normativo, Piaget (1986-1981) observó que los niños de la misma edad tendían a cometer errores similares. Estos patrones de errores agrupados por la edad le llevaron a pensar en la existencia de una secuencia evolutiva en el crecimiento intelectual.

Sus estudios le llevaron a establecer la existencia de cuatro períodos en el desarrollo cognitivo: El sensoriomotor, preoperacional, operaciones concretas y operaciones formales.


El estadio sensoriomotor se corresponde con las edades de 0 a 2 años. Piaget, lo dividió, a su vez, en 6 subestadios que son los siguientes:


Etapa 1: del nacimiento al primer mes



El niño utiliza los reflejos innatos para empezar a relacionarse con el entorno.


El más corriente es el de succión. El niño sabe succionar, pero pronto surgen los problemas cuando debe coordinar los movimientos de succión con la respiración y tragar. Para adaptarse a estos cambios el bebé moverá la cabeza hasta encontrar el pecho, o respirará más despacio. De este modo irá practicando y asimilando los nuevos comportamientos y resolviendo sus primeros obstáculos.


Etapa 2: del primer mes al cuarto mes


El niño realiza movimientos al azar, sin ningún propósito, y recibe respuestas placenteras, como hacer sonar un móvil que cuelga sobre la cuna, por ello lo que hará será intentar repetir la hazaña.


Al cabo de muchas repeticiones, esta actividad se convertirá en un hábito y estas conductas ya adquiridas se irán coordinando con otras, pero todas ellas de forma inconsciente.


Etapa 3: del cuarto mes a los ocho meses


Se relaciona más con los objetos, prefiriendo los que suenan o mueven. Primero se sorprende cuando su juguete actúa, y más tarde descubre que él mismo puede desencadenar las acciones del juguete. Durante esta etapa sólo presta atención a los objetos que están frente a él, parece que los que no están a la vista no existen. Para el bebé el mundo es una serie de escenas desconectadas.


Para superar esta desconexión practica un juego que consiste en arrojar los juguetes fuera de la cuna mientras los padres lo recogen.


Este ciclo de tirar y recoger hace que el niño descubra, con sorpresa, que el objeto vuelve a existir aunque esté fuera de su vista, es decir, se crea la noción de permanencia en su mente y por lo tanto empieza a ser capaz de formar recuerdos de los objetos desaparecidos.


Etapa 4: de los ocho hasta los doce meses


En esta etapa el niño tiende a aplicar lo aprendido a otras situaciones, en definitiva, realizan progresos en su entendimiento del mundo. Aunque, siguen teniendo dificultades en su trato con los objetos.



Etapa 5: de los doce meses a los dieciocho meses


El niño persigue novedades por su propia cuenta, intentando hacer las mismas cosas de diferentes formas. Con estos ensayos encontrará cosas que le resulten interesantes, e intentará jugar. Jugando, varían y aumentan sus movimientos, y por lo tanto, incrementa su conocimiento acerca de los objetos, del espacio y del tiempo.


Etapa 6: de los dieciocho a los veinticuatro meses


El niño empieza a imaginar los objetos aunque no es tén presentes. Estas representaciones mentales ayudan a resolver situaciones y/ a saber como actuar cuando, por ejemplo, no encuentra un juguete. A medida que vaya poniendo en práctica su imaginación, aumentará su capacidad de resolver problemas e inventar soluciones. Esta etapa es el punto de partida para otros comportamientos más complejos, como la utilización del lenguaje. Comienza la simbolización en el juego.